SALUD · INDIVIDUALIDAD · CALIDAD DE VIDA
Tu bienestar importa. Tu manera de vivir también.
Cada persona con autismo tiene su propia manera de percibir, comunicarse, aprender, relacionarse y participar. También tiene intereses, capacidades, necesidades, preferencias y objetivos propios. No existe un único camino válido para todas las personas.
El malestar digestivo, los problemas de sueño, las dificultades nutricionales, la sobrecarga sensorial o hasta el dolor pueden consumir una parte importante de los recursos disponibles.
Cuando estas dificultades se detectan, se investigan y se atienden, pueden quedar más recursos para regularse, comunicarse, aprender, disfrutar, participar y desarrollar una mayor autonomía.
Autismo SMI propone construir un camino individualizado contigo que respete tu identidad, tus ritmos y tus necesidades de apoyo.
Mejorar la salud no significa cambiar quién eres. Significa crear mejores condiciones para que puedas vivir, aprender, participar y desarrollarte a tu manera.

APOYOS QUE RESPONDEN A LA PERSONA
El apoyo adecuado cambia
de una persona a otra.
No todas las personas con autismo necesitan los mismos cuidados ni los mismos apoyos. Algunas requieren ajustes puntuales; otras necesitan acompañamiento frecuente o continuo para cuidar su salud, comunicarse, regularse, tomar decisiones o participar en la vida cotidiana.
Necesitar más apoyo no reduce la dignidad, la identidad ni el derecho de una persona a ser escuchada. Cuando el apoyo hace falta, debe proporcionarse con respeto, atención y constancia, observando la respuesta y ajustándolo tantas veces como sea necesario.
El objetivo no es llevar a todas las personas al mismo lugar, sino buscar el mejor resultado posible para cada una: mayor salud y bienestar, menos dolor o malestar, más posibilidades de comunicación, participación, disfrute y autonomía, con los apoyos que necesite a cada momento.

Primero comprender. Después decidir.
UN CAMINO BASADO EN TU HISTORIA
Un proceso biomédico cuidadoso no comienza con una lista estándar de tratamientos. Comienza con el tiempo necesario para conocer tu historia, comprender qué está ocurriendo y valorar qué necesita atención.
El profesional de salud recoge una historia clínica extensa y revisa los estudios de laboratorio relevantes. A partir de esa información, tú junto con la familia o red de apoyo (si está disponible) y los profesionales pueden formar equipo para identificar oportunidades de mejora, establecer prioridades y decidir cuál será el siguiente paso.
Revisar tu salud, tu desarrollo, tus experiencias, tus tratamientos anteriores y lo que sucede actualmente en tu vida cotidiana.
CONOCER TU HISTORIA
Decidir qué necesita atención primero y elegir un próximo paso posible y proporcionado, explicandolo con detalle para que lo puedas seguir.
Tus observaciones son importantes

1
ESTABLECER PRIORIDADES
4
Realizar una valoración clínica y revisar los estudios de laboratorio que puedan aportar información útil en tu caso.
EVALUAR
2
Tener visitas regulares con tiempo suficiente para comentar los resultados, cambios o preocupaciones, observar la respuesta de los pasos anteriores y ajustar el camino cuando sea necesario.
No necesitas recordar cada detalle. Llevar un diario o hacer una anotación breve cada día puede ayudar al equipo a reconocer patrones que de otro modo pasarían desapercibidos.
- Puedes registrar de la manera que te resulte más accesible —en papel, en el teléfono, mediante símbolos o con ayuda de alguien de confianza— aspectos como:
- Cómo has dormido.
- Si has sentido dolor o malestar.
- Cambios en la digestión, la alimentación o la energía.
- Qué ha mejorado, qué sigue igual y qué ha empeorado.
- Qué ocurrió antes o después de un cambio.
- Cómo respondiste a cada ajuste.
"Tu experiencia no es un detalle añadido: es una parte importante de la información que orienta el camino."
DAR SEGUIMIENTO
Compartir tus observaciones y perspectivas con el profesional para comprender mejor qué puede estar ocurriendo.
5
CONSTRUIR EQUIPO
3
TU PRÓXIMO PASO
Si crees que este enfoque puede ser para ti, hay varias formas de comenzar.
No necesitas tomar todas las decisiones ahora. Puedes empezar por conocer mejor el enfoque, buscar orientación profesional o compartir esta información con el médico que ya te acompaña.
Puedes comenzar por el camino que resulte más accesible y adecuado para ti.


